Un Viaje al Pasado: Islas de San Blas

Este es un viaje al pasado porque verás como a una comunidad que se conserva intocable por la civilización. Para algunos parecera loca la idea de estar tan alejados de ser una gran ciudad, pero para los panameños y para el mundo este es nuestro origen, nuestro estado de vida que ha sido suplida por las grandes construcciones de las ciudades como Panamá que alberga rascacielos enormes y grandes obras civiles.
El archipiélago de Kuna Yala nos enseña a preservar nuestras raíces aunque en algunos casos los miembros de la comunidad han sido tocados por los hábitos de la ciudad y han dejado rastros en el área, como el manejo de la basura que no es orgánica (botellas, bolsas plásticas, electrodomésticos, etc) que ha sido introducida por la necesidad de conseguir agua, comida o alguna otra necesidad.
Sin embargo y gracias a que el pueblo Kuna tiene una autonomía al manejar la comarca por el Consejo y por los Zailas o Cacíques de cada isla, el área se mantene lejos de la posibilidad de ser invadida por bloques de cemento y torres inmensas.
Al visitar este lugar, los turistas tanto panameños como extranjeros quedan enamorados de la belleza intocable de las islas aún vírgenes y de las aguas claras del Mar Caribe que invitan a tomar un delicioso y refrescante chapuzon en el agua, invitados todos por una inmensidad de estrellas de mar coloridas que quieren ser fotografiadas y ponen su mejor pose.
Los locales del área de la comarca, son aún personas que conservan su lengua y sus costumbres y a veces es difícil lograr una comunicación fluída con ellos, aunque muchos ya han logrado comprender el español y sirven como traductores.
La idiosincracia del indígena Kuna es a veces sorprendente, se muestran amigables y muy serviciales pero carecen del sentido de la responsabilidad y puede que se hayan comprometido a hacer algo pero simplemente no les importa, no quiere decir que esto sea malo, pero para nosotros las personas de ciudad que estamos acostumbrados a cumplir y que nos cumplan resulta complicado entenderlos.
Las mismas circunstancias en las que viven se prestan para ni siquiera se estresen por quedar bien o mal, quiza así debamos ser todos y quien quita se nos bajaría la presión un poco.....para ellos es algo que no tiene mayor trascendencia y son pocos los que manejan negocios de una forma responsable.
Así los dejo a todos con las ganas de conocer por ustedes mismos y de descubrir a fondo una parte de Panamá que permanece como hace cien años atrás, una joya escondida en el Oceáno Atlántico.

